Senderos Espirituales

Los Senderos Místicos

En el mundo existen alrededor de 4200 religiones, se destacan entre ellas a ocho como las más importantes, sea por su influencia histórica, cultural o cuantitativa. Para cada una existe un pilar, o figura principal, quien transmitió y estableció enseñanzas sobre las que se fundamentaron las doctrinas o filosofías espirituales.

Jesús en el Cristianismo, Moisés en el Judaísmo, Krishna en el Hinduismo, Siddharta Gautama en el Budismo, Zoroastro para el Zoroastrismo, Confucio con el Confucianismo, Lao Tsé en el Taoismo y Mahoma para el Islam.


¿Pero era el propósito de estas almas fundar religiones?

Es una inquietud que seguramente nos hemos cuestionado en algún momento de nuestras vidas, especialmente cuando observamos que las religiones son un sistema de creencias, normas, practicas, y rituales, que se fueron anexando y conformando a posteriori por diversas organizaciones que se inspiraron en las enseñanzas de estos maestros, siendo adaptadas a través de estamentos, encíclicas y concilios para ejercer algún tipo de control, ya sea político, militar, económico o social.

Por ejemplo, El Jesús de hace 2000 años que se recoje en la biblia no coincide con la figura que predican los cultos cristianos actuales. Cada religión, unas más que otras, han cambiado diametralmente a través de los siglos, heredando episodios oscuros, tristes e incluso sangrientos en la historia de la tierra; hechos que han contradecido los principios de amor, paz, unidad y rectitud de sus precursores.


Estos Maestros, o avatares, encarnaron en su ser la enseñanza que transmitieron, fueron un ejemplo, trazaron senderos de luz sobre la tierra arida para que sus discípulos pudieran transitar y comprobar la re-unión con Dios.

Más que religiones como un dogma moral, necesitamos experimentar estas enseñanzas de cada tradición espiritual como distintos caminos que nos llevan a la unidad con la divinidad, un mismo y único creador, ya sea que le llamemos Dios, Brahma, Yahvé o Alá. Estos nombres son simplemente llaves que podemos utilizar a través de la meditación u oración, que nos proporcionan el acceso a una porción o atributo de la energía de Dios.

Son más los puntos en común que unen a estos maestros y sus enseñanzas entre sí, que las diferencias que la humanidad ha interpuesto por ego, orgullo y una falsa exclusividad de un único enviado de Dios. Los Avatares o Mesías, han sido puentes que han conectado a hombres y mujeres con Dios sin importar la ubicación geográfica, idioma, cultura, raza y condición.



Debemos sentirnos cómodos, en paz y especialmente en unidad con Dios al entonar un mantra hindú, recitar una oración cristiana, buscar refugio en Buda a través de la meditación, seguir el Sendero Óctuple o leer y poner en práctica el sermón de la montaña.

Abrir nuestro corazón a la diversidad espiritual nos hace comprender que el mensaje de Jesús, tiene su equivalente en Buda, en Krishna u otro enviado de Dios.

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